Macgyver47

Dorada y gambones a la sal

Esta receta es ideal para cuando se tienen invitados, ya que no requiere nada de esfuerzo, de saber cocinar y nos tiene muy poco tiempo ocupados. Además de quedar fenomenal, porque está bueno.

En cuanto a calcular la cantidad depende del saque, pero con una dorada de ración (las llaman así) por comensal o media dorada grande, acompañada de unos aperitivos o entrantes, está bien.

Aprovecho esta receta para añadir la de los gambones a la sal, ya que se pueden hacer el mismo día y a la vez, la forma y temperatura del horno es la misma, solo cambian los tiempos.

Lo primero es ir a la pescadería y pedir la dorada o doradas diciendo que es para la sal, por si acaso especificar que NO quiten las escamas (importante, porque así se quedan pegadas a la sal y no se rompe la piel al sacarla de la sal y no toca la carne). Hay que decir que quiten las agallas y las tripas con un pequeño corte por el pescuezo, es decir, que saquen todo por arriba sin llegar a abrirla (luego en casa hay que meter los dedos y repasarlo porque siempre dejan algo). A mí me gusta que quiten las aletas, y corten un poco la cola, o se puede cortar en casa, aunque la receta original dice que no hay que hacerlo (cuestión de gustos).

Al lío. Precalentamos el horno 5/10 minutos a 180ºC y mientras en una bandeja hacemos una cama de 1cm de grosor de “sal para hornear” (he probado la del mercadona y ahorramas y no es muy buena para esto, porque no está húmeda y queda muy suelta, no hace costra, mejor la del alcampo o Hipercor. La del Carrefour ni lo sé porque no lo piso por timar siempre al alza en la cuenta total). La humedecemos un pelín si está seca, aunque lavando la dorada, suficiente. Ponemos la dorada encima (hay gente que le pone rodajas de limón, a mí no me gusta).

Luego la cubrimos toda con 1cm aproximadamente de sal. Si vamos a aprovechar la fuente para poner gambones, dejamos espacio, porque nunca hay que ponerlos encima, ya que estos sueltan líquido y cae a la dorada). Si no hay sitio porque son varias, mejor, hacerlo en dos fuentes aunque se coloquen una encima de otra, o en dos tiempos (alternándolas para que salga todo a la vez).

Para la dorada se mete al horno durante 30 si nos gusta poco hecha o son pequeñas y 35 si queremos asegurarnos o son grandes, también depende del horno, si quedan poco hechas, siempre se pueden meter un poco más sin la sal.

Para los gambones son 15 si nos gustan un poquito crudos o 20 minutos si nos gustan en su punto.

Si hacemos ambos a la vez, metemos la dorada 15 minutos, la sacamos, añadimos al lado o en otra bandeja una cama de 1cm de sal, añadimos los gambones, los cubrimos y metemos todo al horno durante 20 minutos.

Cuando pase el tiempo, lo sacamos, damos unos golpecitos con cuidado sobre la sal que se habrá quedado dura, metiendo un cuchillo para romperla por los lugares donde sabemos que no hay producto. Poco a poco vamos retirando la sal y tratando de sacar las piezas sin romperlas.

Cuando las doradas estén en el plato, se limpian bien por un lado con un papel de cocina para quitar la sal, se limpia el plato, se voltea y se limpia bien de todos los granos de sal y ya está lista para servir.

Con los gambones también se limpian de sal, pero no es necesario con tanto esmero, ya que no pasa nada por que queden algunos gramos.

Es un plato que solo requiere un par de minutos al inicio y otro par al final, y no hay que saber cocinar para disfrutar de este manjar.